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Todavía sin título · 02 / 30

La madriguera del conejo

La madriguera del conejo · Ilustración

Dentro de mi corazónhay un lugarllamado la madriguera del conejo.

¿Escuchas el eco?Sigo aquí,olvidado el propósito primero.

No quiero quedarme sin escondite,no temo que nadie pregunte por mí,solo ansío poner en pausa la valentía.

La madriguera tiene diez aberturas,nueve están selladas,la que queda no se ve bien.

Todavía en este extravío,entre abucheos llenos de fantasías,cumpliendo condena hasta dejar las entrañas en la tierra.

Cuento en silencio el segundo después del siguiente:¿será, al final, encerrarme en mi propio capullo,o romperlo y renacer?

Una nube oscura pasa ligera,no anuncia que vaya a llover,solo se inclina por la paz anterior a la noche.

Siempre he ido y venido a solas,caminando por ambos extremos de la cuerda,esforzándome por mantener el equilibrio.

Los sueños de origen son demasiado humildes,mejor romper esta imagen del espejo;el precio es enloquecer por mí.

Solo un necio quiere ser buena persona,solo un tonto agradece que le hagan realidad sus deseos:¡entre necios y tontos, quién es más sincero!

Ciertooleaje sin nombremaneja el miedo y estrangula la prosperidad.

No comprendolas mentiras que vuelan por todo el cielo,clonando días pasados hasta apagarse sin desenlace.

No hay por qué ruborizarse;si es por el alma desnuda,mejor pensar cómo perder el control a gusto.

La soledad es el antídoto,esquivar, lo cotidiano,defenderse, una jaula.

La sospecha repetida,la confianza excesiva,se burlan una y otra vez.

Aunque sepa que duele mucho,aunque sepa que estoy al final,aunque sepa que ya no queda nada.

Todavía hay que esforzarse por no decir que duele,todavía sonreír y decir que no importa,todavía fingir serenidad.

Sentimientos sin adornos,¿a quién le importan, quién los valora?Aquellos rostros se dispersaron.

Lo aislado del mundo es la esperanza,lo que no puede tocarse es el calor,lo que no resiste un golpe es el impulso.

El sol refracta siete colores,ninguno entra en la madriguera dentro de la madriguera,a menos que la tierra se hunda y se disuelva.

Después los ciervos corrieron por la llanura nevada,las líneas de la mano prolongaron el mar y la escarcha,primavera, verano, otoño e invierno, siempre iguales.

En este instante nada importa más,todo es solo una lección de depuraciónpara ahorrar sacrificios inútiles.

La última pieza del rompecabezas,disfrutando de la lucidez,aguardó hasta recibir respuesta.

Salir de fortalezas y más fortalezas,disponer la luz de las ruinas,soltar todo lo que se aferra.

Convertido en lo inexistente,uno sabe volver tesoro lo desechado;mira, el futuro ya.